viernes, 8 de junio de 2018

        AUTOESTIMA (FILOSOFÍA DEL VIVIR)


«Cuando te quieres más, el mundo te quieres más y tú quieres más al mundo»   - Lair Ribero -    
                                 
Antes de empezar a leer este artículo queremos que te realices esta pregunta: ¿Cuentas con la autoestima necesaria para realizar lo que deseas?... ¡Perfecto! Respondida aquella interrogante continuemos con el artículo…

La Autoestima la podríamos considerar como aquella valoración que uno tiene de sí mismo. Y podríamos expresar que ésta posee una difuminación, en una tonalidad con limites comprendidos desde la baja autoestima hasta la alta autoestima.

Por tanto, aquella alta autoestima es aquel nivel de independencia de estima; es decir, aquella autovaloración que tenemos de nosotros mismos, auto aceptación por nuestra unicidad, autocomplacencia de nuestras acciones, auto reconocimiento de nuestro maremágnum de capacidades singulares, auto propósitos de metas, y autoafirmación del Ser. En resumen, la alta autoestima, nos proporciona energía enriquecedora desde el interior de nuestro Ser. Y la baja autoestima… digamos… que es todo lo contrario.

Desglosado aquello que compone la autoestima, nos surge otra pregunta ¿Cómo puedo reconocer nuestro nivel de autoestima? Pues, este nivel se obtiene midiendo nuestras riquezas sentimentales, mentales, físicas, espirituales… etc. Por ello, de cierta manera es muy relativo, sin embargo, en este artículo se presenta una serie de factores de gran importancia para medir nuestra autoestima, y que si usted, al revisar algunos, no lo percibe como necesario; lo puede remplazar o eliminar.

Teniendo una referencia del nivel de nuestra autoestima, procederemos a realizar acciones que potencien y optimicen la misma, para ello, es necesario realizar una labor que enriquecerá, también, otros aspectos de nuestras Vidas. Los pasos que seguir para fortalecer de una manera extraordinaria nuestra autoestima son tres:

El primero paso es la labor con la estructura P.A.N.(PADRE, ADULTO y NIÑO); a través de ella podemos realizar un recorrido por las sendas hacia nuestros recuerdos impregnados y que fueron el ímpetu por la cual se fortalecieron determinadas creencias. Al realizar este sublime recorrido de manera gradual y consistente, comenzarás a recordar actos que llevan en sí emociones y sentimientos (con tu nivel de conciencia actual) y podrás elegir si quieres seguir con aquel recuerdo como anclaje psicológico sostenido en la base de tu subconsciente, o en su defecto, modificar aquel anclaje y aprovechar la experiencia para comenzar a navegar hacía continentes de sabiduría.

El segundo paso consiste en las labores diarias que nos aportan un incremento de fuerza y estimulaciones al centro de nuestro ser. Estas labores están comprendidas con rutinas sencillas y realmente influyentes en nuestra nueva manera de percibirnos a nosotros mismos y a nuestro entorno. Algunas de las técnicas iniciales que utilizaremos son la autosugestión, visualización, la meditación y el sentimiento de gratitud.

El tercer paso está compuesto por nuestros deseos de alcanzar determinadas metas en un futuro próximo, reconociendo que somos los creadores de los caminos necesarios para llegar a cada uno de los objetivos deseados; como también reconociendo que somos los escogedores de aquellos caminos y que la entrelazamos con la Realidad; por lo que gran parte depende de nuestra actitud de plenitud. Este tercer paso está comprendido por seis ramas que son: Practica de Vivir conscientemente; Aceptación de sí mismo; asumir las responsabilidades; autoafirmación; vivir con propósitos; e Integridad personal.

Realizando la labor de incrementar la Autoestima; se desarrolla la capacidad de asumir retos en el trascurso del Vivir; Autosuficiencia; puedes, si quieres, ayudar a otros seres; tienes más posibilidades de evolucionar por tu capacidad de cambio; aumenta tú aura, por la cual los seres confían en ti; entre otras cualidades.

Éxitos en el desarrollo de tú Autoestima, y nos vemos en el siguiente artículo sobre los CRITERIOS, que es el tercer rango del espectro de la FILOSOFÍA DEL VIVIR.

HASTA PRONTO y gracias valorar esta labor y si deseas información por interno estamos presto a colaborarte en tu crecimiento.

Escríbenos!!!







BIBLIOGRAFÍA:

Eric Berne. Análisis Transaccional en Psicoterapia. Una Psiquiatría sistemática, individual y social. Editorial Psique.

Ribero, Lair. Aumente su Autoestima. Aprende a quererte más. Ediciones Urano, 1994.

Branden, Nathaniel. Los seis pilares de la Autoestima. El libro definitivo sobre la autoestima… Ediciones Paidós Ibérica S.A., 1995

Nathali Branden. La psicología de la Autoestima. Ediciones Paidós Ibérica S.A., 2001.

Olga Castanyer Mayer Spiess, La Asertividad, expresión de una sana autoestima.

Harrison, Eric. Aprenda a Meditar. Más de 20 ejercicios Sencillos para tener paz, salud y Claridad Mental. Editorial Amat SL., 1993.

LeShan, Lawrence. Cómo meditar. Guía para el descubrimiento de sí mismo. Editorial Kairós. Barcelona, 1986.

Deepak Chopra. Retos de meditación de 21 días. Creando Abundancia.

Chopra, Deepak. Los sietes leyes espirituales del Éxito. Guía práctica para la realización de loas sueños. 1994.  

Ruíz, Miguel. Los cuatro acuerdos. Ediciones Urano, 1998.

Angulo de Haro, Psicología general. http://superaprendizajealfa.com/libros/
Angulo de Haro. Poderes Mentales. http://superaprendizajealfa.com/libros/
Angulo de Haro, Control de las emociones. http://superaprendizajealfa.com/libros/
Angulo de Haro, Super Desarrollo Alfa. http://superaprendizajealfa.com/libros/



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Autores del artículo:

Jean Macias Resabala & Manuel Macias Resabala

domingo, 27 de marzo de 2016

LAS CREENCIAS   (FILOSOFÍA DEL VIVIR II)  
         
                                                                                  “Tanto si piensas que puedes como si piensas que no puedes, estás en lo cierto”    
                             ¾Henry Ford¾ 

   
¡Yo creo que lo voy a lograr! ¡Si me alimento con «aquello», voy a tener el resultado que deseo! ¡Nadie podría negar la existencia de…! ¡Siempre me salen las cosas como quiero! ¡Tú deberías de comportarte…! Te suenan comunes estás expresiones lingüísticas, pues en cada una de ellas, están vinculadas, de alguna manera, lo que se conoce como CREENCIAS.

Pero ¿Qué es una creencia?

Una creencia es una afirmación personal que consideramos verdadera. Es decir, son generalizaciones subjetivas que se forman a partir de las experiencias.

Para parafrasear lo anteriormente dicho, decimos que: «Las creencias se constituyen a partir de un hecho, ya sean vivencias, informaciones, insistencias, rutinas, etc.; lo que emana de ese hecho es una experiencia subjetiva registrada en el sujeto (...) De ahí surge una generalización, en unos casos desde el primer impacto, y en otras tras varias repeticiones, y esa puede quedar clasificada como positiva para el individuo o negativa, dando lugares a las creencias potenciadoras y a las creencias limitantes (…)»[1]

Estas creencias sean potenciadoras, o limitantes, «(…) orientan lo que va a pasar (o suceder) y son el filtro condicionante para que eso ocurra así»[2], Y más aún cuando creemos en algo porque lo experimentamos en nosotros, (o vemos reflejada aquella visión subjetiva de aquellas experiencias en otros objetos), procedemos a realizar de alguna manera acciones de proselitismo (en algunas ocasiones directas y muchas otras indirectamente). Y como nos dice Steven Hasan: «nada afirma tan rápidamente las creencias como intentar convencer a otros para que las acepten. Buscar nuevos adeptos cristaliza la identidad construida»[3]

Sin embargo, regresando a lo que son las creencias potenciadoras y limitantes ¿Qué se consideran estas? Las creencias potenciadoras son nuestra energía interna impulsadora que nos permite autorealizarnos y poder llevar a buen término lo que deseamos, por ende incrementa nuestra felicidad, basado que aquellos deseos, y realización de los mismos, tiene como base fundamental el respeto a uno mismo y a los demás; por otra, parte las creencias limitantes son aquellas que frenan los deseos, impidiendo la realización de los mismos. Entonces llegado a este punto podemos preguntarnos:

 ¿Cómo podemos conocer nuestras creencias, sean estas potenciadoras o limitantes?

Para responder a esta pregunta es importante que sepamos que todas las «(…) creencias se ven reflejadas en cientos de acciones cotidianas y habituales. Y, a su vez, debido a la interpretación que hacemos de ella, refuerzan nuestras creencias (…)[4] Es por ello, que gran parte de nuestras acciones encajan en un marco de creencias. Entonces, una de las maneras de identificar nuestras creencias (sean de relación causal,  relación de equivalencia o relación sobre los límites), es mediante el autoanálisis de nuestras acciones, manifestadas habitualmente en expresiones corporales y lingüísticas. Identificadas estas ¿Es posible cambiar las creencias limitantes por creencias potenciadoras? Y también ¿Es posible potenciar, aún más, las creencias potenciadoras?

¡Sin lugar a duda! Sin embargo, en un inicio el objeto que se le quiera guiar a cambiar una creencia, o, que el objeto mismo desee cambiarla; tendrá una respuesta natural de defender lo que cree. Implementando en aquella defensa, todos los mecanismos mentales con los que cuenta para ocultar su creencia (cortina de humo, señuelo de colores, peces propios en la pecera del vecino y masa crítica). Esto, en parte, es debido a que «(…) El modo cómo el material que llevamos dentro de nuestras cabezas a menudo crea un comité de selección para todo lo que dejamos entrar en ellas»[5]. «E (…) Intentamos, la mayor parte del tiempo sin siquiera darnos cuenta, confirmar lo que ya sabemos»[6] Sin embargo, es posible modificar las  creencias, ya que se ha demostrado, que es posible si estas son remplazadas. Por ello «Un cambio de creencias sólo es factible en la medida en que el sujeto tome consciencia de que necesita otra creencia más acorde o conveniente, y entonces siendo sustituida podrá modificarse»[7]

Sin embargo, en algunas situaciones, cuando se labora en cambios de creencias algunas personas pueden mostrar ciertas limitaciones que coartan y/o frenan, en cierto sentido, el cambio o modificación de creencia limitante a potenciadora.

Otras de las manifestaciones que podrían surgir en las personas que quieran realizar un cambio de creencias limitantes a potenciadoras, son las denominadas interferencias, que son aquellas defensas subconscientes vinculadas a las creencias limitantes, que por algún motivo, la persona se siente, de cierta manera, beneficiada al poseer aquella creencia.

Tal como hemos leído en los párrafos anteriores, para realizar un cambio de creencias es necesario, por así decirlo, superar cada barrera que ubica la persona mientras se avanza hacia el cambio (sean mecanismos de ocultación de creencias, limitaciones o interferencias), superadas aquellas, se procede a realizar una proyección hacia la creencia deseada (puente hacia el futuro), considerando los recursos y capacidades con que cuenta la persona, planificando lo necesario para que se lleve a buen término.

Con lo expuesto hasta aquí, si se desea realizar  un cambio de creencias (sea a nivel de conducta, criterios, personalidad,…, identidad) o alguna creencia limitadora, es necesario tener  en cuenta los siguientes pasos:

·         Saber cómo realizar el cambio.
·         Querer el cambio de forma congruente.
·         Implantarse la creencia de que es posible realizar el cambio.
·         Perseverar y ser paciente hasta que se realice el cambio.

Para finalizar, cuando nosotros contamos con creencias adecuadas (potenciadoras) enviamos mensajes a nuestra mente y  ella da la motivación para ponernos en manifiesto en la Naturaleza y hacer de la Vida un paseo grandioso, disfrutando con armonía todo lo que podamos percibir de Ella.

Espero te haya gustado la segunda parte del artículo “La Filosofía del Vivir”, y te invitamos a ser partícipe en su tercera entrega que tratará sobre la Autoestima.

Ahora te dejamos con un cuento muy corto y didáctico que resume lo escrito sobre las creencias y cuál es el poder de aquellas creencias en nosotros. ¡Qué lo disfrutes!



           






[1] Carrión López, Salvador A.: Curso de Máster en PNL. Técnicas avanzadas de programación neurolingüística, 4.a  ed., Barcelona, Ediciones Obelisco, 2010., pág. 383.
[2] Ibíd., pág. 385.
[3] Hassan, Steven. Técnicas de control mental de las sectas y cómo combatirlas. Urano. 1995.
[4] Alder, Harry. Programación Neurolingüística. La nueva ciencia de la excelencia personal. Edaf., pág. 112.
[5] Dutton Kevin, Op. Cit., pág. 213.
[6] Ibid., pág. 213.
[7] Carrión López, Salvador A., Op. Cit., pág. 221.


BIBLIOGRAFÍA:

Carvajelino, Linda; Montaniel, Donaira;  Vargas, Natalia (2013). Aplicación de técnicas de PNL, Programación Neurolenguistica en Adolescentes para identificar y cambiar creencia. Diseño y logros de objetivos alcanzables.  (). Universidad de Zulia, Maracaibo.

Dutton Kevin. Flipnosis. El arte de la persuasión en fracción de segundos. Barcelona, RBA Libros S.A., 2011.

Carrión López, Salvador A.: Curso de Máster en PNL. Técnicas avanzadas de programación neurolingüística, 4.a  ed., Barcelona, Ediciones Obelisco, 2010.

Shantal Selva. La programación Neurolingüística aplicada a la negociación. Conocimiento al problema. Barcelona, Edición Juan Granica S. A., 1998.

Dilts, Robert. Cómo cambiar creencias con la PNL.  3ª Edición. Sirio. 1997.

Hassan, Steven. Técnicas de control mental de las sectas y cómo combatirlas. Urano. 1995.

Dilts, Robert; Hallbom, Tim; Smith, Suzi. Programación Neurolingüística. Identificación y cambio de creencias. Un camino hacia la salud y el bienestar. Urano.

Alder, Harry. Programación Neurolingüística. La nueva ciencia de la excelencia personal. Edaf.








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Autores del artículo:

Jean Macias Resabala & Manuel Macias Resabala

sábado, 31 de octubre de 2015

FILOSOFÍA DEL VIVIR

Te levantas una mañana y de repente te das cuenta que quieres algo más, que necesitas insertar en tu Vida sentimientos por cosas que realmente te apasionen. Entonces te comienzas a preguntar ¿Me siento a gusto con el trabajo/labor que realizo? ¿Me siento conforme en el entorno en que me encuentro? ¿Mis relaciones interpersonales me aportan a que evolucione? ¿Sé cuál es mi misión en mi Vida? ¿Cuál es mi visión para mi segmento de Vida? ¿Y mis objetivos propios? ¿Cómo pondré a funcionar una Filosofía del Vivir que me aporte a evolucionar mi consciencia e inmiscuirme al goce de las enseñanzas sabias que aporta la Naturaleza?... Pues empecemos.

¿Hemos escuchado alguna vez la frase Filosofía del Vivir? Si es  afirmativa tu respuesta ¿Qué tienes definido por ello? Si no es así, nos inmiscuiremos gradualmente; para, en la medida de lo posible, incentivarte y colaborarte, para que logres esclarecerlo.

Primero realizamos una pregunta más ¿Para qué me sirve definir estás palabras? Pues es vital  reconocer que «(…) la definición de las palabras más importantes de la Vida, si está determinada por la mentalidad común, asegura una esclavitud total, una alienación total»[1]  Por ello, considero fundamental que definamos algunas palabras, por «nosotros mismos», en función de determinadas guías que nos acompañan en nuestro Vivir, entre ellos podrían estar: Personas que admiramos , libros que atesoramos, seres que nos sorprenden con sus actos, experiencias personales,… y con aquel «popurrí» responder a nuestras preguntas que satisfagan nuestro deseo a la obtención de un mayor nivel de consciencia.

Sin embargo, antes de adentrarnos en el Leitmotiv del asunto, quiero anticiparme con algo y decir que es un tema que sin dudar, nos hará entrelazar nuestros conocimientos para orientarlos hacia propósitos individuales de acuerdo a nuestro nivel de conciencia. Ahora sí…

Según el diccionario de la real academia española define Filosofía como «Conjunto de saberes que busca establecer, de manera racional, los principios más generales que organizan y orientan el conocimiento de la realidad, así como el sentido del obrar humano»[2] Y Vivir… Considero adecuado que cada uno caracterice, exponga, suscite, estructure, aclare o recuerde lo que Ello equivale.

                Para entender de una mejor manera aquella orientación en el conocimiento de nuestra Realidad y aquel sentido del obrar Humano,  vamos a realizar una división en la que se podría estructurar una Filosofía del Vivir, esta es: Creencias, Autoestima, Criterios, Sentimientos, Valores, Estrategias y Decisiones.


Pero ¿Cómo podemos adquirir, adentrarnos, sumergirnos, explorar,.. cada uno de los factores antes mencionados? Para realizar aquella labor es como requisito base (lo mencionamos nuevamente): poseer una fuente de información donde podamos adquirir conocimientos; adentrarse en  experiencias enriquecedoras; sumergirnos en ser partícipes, en la medida de lo posible, de la sabiduría de algunos Seres que por causalidad están presentes en nuestras Vidas; y explorar nuestra Naturaleza buscando evolucionar. Claro, todo ello, es bueno que se realice, goce, viva,… siendo consecuentes, en función de nuestros filtros intelectuales, sentimentales,… Espirituales.

Entonces se puede decir que poseer una Filosofía del Vivir es la coordinación, experimentación y disfrute armónico del Yo en evolución, utilizando adecuadamente las Creencias, Autoestima, Criterios, Sentimientos, Valores y Estrategias manifestándose armonía entre el sentir, decir, querer y hacer de nuestras decisiones.

Ciertamente ¾por decirlo de una manera¾; ser el diseñador, constructor y fiscalizador de nuestra Filosofía del Vivir, es una labor que nos conlleva a elevar nuestro grado de consciencia, y que en cierta manera influye en la «estructuración» de nuestra personalidad.

Entonces ¿Qué es para ti una Filosofía del Vivir?

Tal vez hay muchas preguntas, pero con prontas respuestas que tú mismo irás solventando, a medida que  te vas aventurando en la «titánica» experiencia que es vivir. Espero te haya gustado la primera parte de este artículo. En las siguientes partes, estaremos describiendo cada uno de los factores que componen una Filosofía del Vivir con ciertas orientaciones para que tú La desarrolles o fomentes La que tienes.

Y te dejamos con una frase:

«Las personas tienen todos los recursos necesarios para realizar cambios deseados (dentro de sus posibilidades físicas, su grado de conocimiento, y modelo del mundo de que dispongan)». [3]

¡Un fuerte abrazo! ¡Te esperamos!



[1] Giussani, Luigi.: El sentido religioso, 2.a  ed., Lima, Ediciones Encuentro, 2008, p. 126
[2] Diccionario de la lengua Española. 2011. Vigésima primera Edición.
[3]   Carrión López, Salvador A.: Curso de Máster en PNL. Técnicas avanzadas de programación neurolingüística, 4.a  ed., Barcelona, Ediciones Obelisco, 2010, p. 468.




Bibliografía:




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Autores del artículo:

Jean Macias Resabala & Manuel Macias Resabala

lunes, 27 de julio de 2015


“Los hombres lo deberían saber todo del cerebro. Sólo del cerebro, surgen nuestros placeres, alegrías, risas y bromas, así como nuestros dolores, penas y lágrimas. A través  de él pensamos, vemos, oímos y distinguimos de feo de lo bonito, lo bueno de lo malo, lo agradable de lo desagradable”
¾Hipócrates-Siglo V A.C¾

NUESTRO CEREBRO EVOLUTIVO EN COMUNICACIÓN CON LA NATURALEZA

INTRODUCCIÓN

      La especie animal ¾incluida la criatura humana¾ con su gran interés y fascinación por la Naturaleza, ha estado evolucionando a los largo de los siglos, esta evolución forma parte de nuestra estructura interna, mostrando aquel “deseo del infinito” ¾nuestra sed insaciable del conocimiento de las cosas que nos rodean y de nosotros mismos¾ que nos refleja nuestro ser. Pareciera que la evolución es nuestra homeostasis en función del comportamiento de la Naturaleza, por lo que requerimos de una evolución para estar adaptándonos a los cambios, que de acuerdo a las leyes Naturales, siguen un orden cíclico, que lo más adecuado es apreciar los actos de este ciclo y a la par evolucionar para seguir apreciando el comportamiento armonioso de nuestro Universo.

      El conocimiento de nuestra Unidad Cuerpo Cerebro Mente (UCCM) forma parte de esta evolución y de la supervivencia, y junto con el entendimiento y modelamiento de nuestra realidad llegamos a un entendimiento útil para poder extender nuestra consciencia. Como dice Deekpa Chopra: “Somos haces individuales de consciencia en medio de un Universo consciente”, esta frase refleja en la sincronicidad que, sin lugar a duda, tenemos los seres humanos con el universo, ya que pertenecemos a aquel sistema de referencia.

      La forma en que somos conscientes depende en gran parte del correcto funcionamiento de nuestro sistema central nervioso. El cerebro, forma parte de este sistema, es por el cual tenemos la capacidad de poder procesar los estímulos que recibimos de nuestro mundo exterior e interpretarlo de acuerdo a las experiencias que vamos insertando directa o indirectamente en nosotros. El vivir, el internalizar, el retroalimentarnos con dichas experiencias, para después convidarlas nos hace sobresalir como “seres superiores” en el planeta tierra.

      Podemos afirmar con un alto grado de certeza, que en el cerebro está la base biológica de emociones, inteligencias y comportamientos; por lo que es de gran fascinación el conocimiento de parte de nosotros, para poder comprender nuestro Yo, nuestra consciencia, para poder formar parte del camino de la trascendencia como seres humanos con una misión grandiosa que cumplir en nuestro segmento de Vida...

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jueves, 14 de mayo de 2015

CON EL PASAR DE LOS AÑOS*

Con el pasar de los años, nuestras capacidades van mejorando en la medida que insertamos en nuestras redes neuronales, estímulos ricos y variados que nos incita a incursionar por nuevos horizontes y con ello evolucionando más en función de una línea de tiempo de un sistema de referencia. Y con ello, vamos entendiendo de una manera más profunda nuestra Realidad; a través del entendimiento de los sistemas modelados de nuestro entorno físico, de los seres que nos rodean, y de la manifestación psicológica de los humanos.

Con el pasar de los años, empezamos a valorar los objetos, desde una perspectiva más amplia en función de nuestro grado de consciencia que vamos desarrollando, y con ello, aprender apreciar el lado sabio de los estímulos que somos capaces de percibir.

Con el pasar de los años, vamos conociendo más seres que hacen que nuestra estancia en este mundo sea más gratificante, y que en ocasiones podrían brindarnos y brindarles cooperación circunstancial que nos entrelaza por los sentimientos manifestados en aquel convidar.

Con el pasar de los años, vamos siendo más selectivos de los objetos, porque de alguna manera, aquella relación con aquellos objetos crea un entrelazamiento de beneficios mutuos, aportante para el incremento de nuestra felicidad.

Con el pasar de los años, nuestra personalidad va madurando y con ello vamos adentrándonos a entornos, conductas, aptitudes,… (Niveles lógicos) satisfaciendo nuestros requerimientos necesarios para continuar con nuestra evolución.

Con el pasar de los años, vamos sintiendo alguna perdida de algún objeto, pero que el entendimiento de las leyes Naturales, Físicas, Espirituales, Psicológicas,…, podemos, en la medida de lo posible, comprender la misma.

Con el pasar de los años, aprendemos a aprovechar de nuestros sentidos de una mejor manera, queremos extasiarnos con los estímulos que lo consideramos buenos para nosotros: una caricia de un ser querido, el aroma de una rosa, el contemplar un hermoso paisaje, el escuchar de una música agradable, el degustar de un beso,…

Con el pasar de los años, se va variando de sistema de referencia, con respecto a la “jerarquía familiar” (hijo, padre, abuelo,…), y experimentando cada etapa según nuestros criterios que hemos establecidos y que seguimos desarrollando en nuestra Vida.

Con el pasar de los años, vamos acumulando, recuerdos, objetos… que en ciertos momentos, o porque sí; los contemplamos, reproduciendo en nuestra mente aquella película de lo que se realizó, suscitando en nosotros las emociones y/o sentimientos experimentados en aquel entonces.

Con el pasar de los años, vamos acumulando conceptos y formando cierta “jerga” para establecer ciertas comunicaciones en nuestra/s burbuja/as de relaciones interpersonal/es; que de alguna manera hemos elegido.

Con el pasar de los años, comprendemos que la especie humana ha desarrollado “juegos”, para ciertas interacciones personales, interpersonales y transpersonales; y que contamos con el derecho de querer participar en ellos o no.

Con el pasar de los años, vamos aprendiendo a tomar mejores decisiones, que es brindada por la Filosofía del Vivir, que hemos o estemos estructurando y aplicando; decisiones, que si son las adecuadas, nos aportan más éxito y que tiende a incrementar nuestra felicidad.

Con el pasar de los años, la intensidad con la que realizamos las cosas pueden ir acrecentado, pero dicho incremento está es función de una correcta Filosofía del Vivir y el Proyecto de Vida que estemos desarrollando para armonizar nuestra Vida en el trascurso de la misma, y por el tiempo que disfrutemos de nuestra manifestación física, mental y espiritual.

Con el pasar de los años, vamos realizando los deseos, que nos proponemos en función de nuestro grado de conciencia evolutivo, en la cual disfrutamos más del VIVIR; como esta, la de trasmitir mi sentir a través de estas palabras… 


*Es una expresión utilizada para facilitar la lectura y disfrutar de la misma, pero las palabras adecuadas para representar lo escrito, es decir el leitmotiv sería: CON EL INCREMENTO CONTINUO Y PROGRESIVO DE NUESTRO NIVEL DE CONSCIENCIA

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Autores del artículo:

Jean Macias Resabala & Manuel Macias Resabala