sábado, 31 de octubre de 2015

FILOSOFÍA DEL VIVIR

Te levantas una mañana y de repente te das cuenta que quieres algo más, que necesitas insertar en tu Vida sentimientos por cosas que realmente te apasionen. Entonces te comienzas a preguntar ¿Me siento a gusto con el trabajo/labor que realizo? ¿Me siento conforme en el entorno en que me encuentro? ¿Mis relaciones interpersonales me aportan a que evolucione? ¿Sé cuál es mi misión en mi Vida? ¿Cuál es mi visión para mi segmento de Vida? ¿Y mis objetivos propios? ¿Cómo pondré a funcionar una Filosofía del Vivir que me aporte a evolucionar mi consciencia e inmiscuirme al goce de las enseñanzas sabias que aporta la Naturaleza?... Pues empecemos.

¿Hemos escuchado alguna vez la frase Filosofía del Vivir? Si es  afirmativa tu respuesta ¿Qué tienes definido por ello? Si no es así, nos inmiscuiremos gradualmente; para, en la medida de lo posible, incentivarte y colaborarte, para que logres esclarecerlo.

Primero realizamos una pregunta más ¿Para qué me sirve definir estás palabras? Pues es vital  reconocer que «(…) la definición de las palabras más importantes de la Vida, si está determinada por la mentalidad común, asegura una esclavitud total, una alienación total»[1]  Por ello, considero fundamental que definamos algunas palabras, por «nosotros mismos», en función de determinadas guías que nos acompañan en nuestro Vivir, entre ellos podrían estar: Personas que admiramos , libros que atesoramos, seres que nos sorprenden con sus actos, experiencias personales,… y con aquel «popurrí» responder a nuestras preguntas que satisfagan nuestro deseo a la obtención de un mayor nivel de consciencia.

Sin embargo, antes de adentrarnos en el Leitmotiv del asunto, quiero anticiparme con algo y decir que es un tema que sin dudar, nos hará entrelazar nuestros conocimientos para orientarlos hacia propósitos individuales de acuerdo a nuestro nivel de conciencia. Ahora sí…

Según el diccionario de la real academia española define Filosofía como «Conjunto de saberes que busca establecer, de manera racional, los principios más generales que organizan y orientan el conocimiento de la realidad, así como el sentido del obrar humano»[2] Y Vivir… Considero adecuado que cada uno caracterice, exponga, suscite, estructure, aclare o recuerde lo que Ello equivale.

                Para entender de una mejor manera aquella orientación en el conocimiento de nuestra Realidad y aquel sentido del obrar Humano,  vamos a realizar una división en la que se podría estructurar una Filosofía del Vivir, esta es: Creencias, Autoestima, Criterios, Sentimientos, Valores, Estrategias y Decisiones.


Pero ¿Cómo podemos adquirir, adentrarnos, sumergirnos, explorar,.. cada uno de los factores antes mencionados? Para realizar aquella labor es como requisito base (lo mencionamos nuevamente): poseer una fuente de información donde podamos adquirir conocimientos; adentrarse en  experiencias enriquecedoras; sumergirnos en ser partícipes, en la medida de lo posible, de la sabiduría de algunos Seres que por causalidad están presentes en nuestras Vidas; y explorar nuestra Naturaleza buscando evolucionar. Claro, todo ello, es bueno que se realice, goce, viva,… siendo consecuentes, en función de nuestros filtros intelectuales, sentimentales,… Espirituales.

Entonces se puede decir que poseer una Filosofía del Vivir es la coordinación, experimentación y disfrute armónico del Yo en evolución, utilizando adecuadamente las Creencias, Autoestima, Criterios, Sentimientos, Valores y Estrategias manifestándose armonía entre el sentir, decir, querer y hacer de nuestras decisiones.

Ciertamente ¾por decirlo de una manera¾; ser el diseñador, constructor y fiscalizador de nuestra Filosofía del Vivir, es una labor que nos conlleva a elevar nuestro grado de consciencia, y que en cierta manera influye en la «estructuración» de nuestra personalidad.

Entonces ¿Qué es para ti una Filosofía del Vivir?

Tal vez hay muchas preguntas, pero con prontas respuestas que tú mismo irás solventando, a medida que  te vas aventurando en la «titánica» experiencia que es vivir. Espero te haya gustado la primera parte de este artículo. En las siguientes partes, estaremos describiendo cada uno de los factores que componen una Filosofía del Vivir con ciertas orientaciones para que tú La desarrolles o fomentes La que tienes.

Y te dejamos con una frase:

«Las personas tienen todos los recursos necesarios para realizar cambios deseados (dentro de sus posibilidades físicas, su grado de conocimiento, y modelo del mundo de que dispongan)». [3]

¡Un fuerte abrazo! ¡Te esperamos!



[1] Giussani, Luigi.: El sentido religioso, 2.a  ed., Lima, Ediciones Encuentro, 2008, p. 126
[2] Diccionario de la lengua Española. 2011. Vigésima primera Edición.
[3]   Carrión López, Salvador A.: Curso de Máster en PNL. Técnicas avanzadas de programación neurolingüística, 4.a  ed., Barcelona, Ediciones Obelisco, 2010, p. 468.




Bibliografía:




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Autores del artículo:

Jean Macias Resabala & Manuel Macias Resabala

lunes, 27 de julio de 2015


“Los hombres lo deberían saber todo del cerebro. Sólo del cerebro, surgen nuestros placeres, alegrías, risas y bromas, así como nuestros dolores, penas y lágrimas. A través  de él pensamos, vemos, oímos y distinguimos de feo de lo bonito, lo bueno de lo malo, lo agradable de lo desagradable”
¾Hipócrates-Siglo V A.C¾

NUESTRO CEREBRO EVOLUTIVO EN COMUNICACIÓN CON LA NATURALEZA

INTRODUCCIÓN

      La especie animal ¾incluida la criatura humana¾ con su gran interés y fascinación por la Naturaleza, ha estado evolucionando a los largo de los siglos, esta evolución forma parte de nuestra estructura interna, mostrando aquel “deseo del infinito” ¾nuestra sed insaciable del conocimiento de las cosas que nos rodean y de nosotros mismos¾ que nos refleja nuestro ser. Pareciera que la evolución es nuestra homeostasis en función del comportamiento de la Naturaleza, por lo que requerimos de una evolución para estar adaptándonos a los cambios, que de acuerdo a las leyes Naturales, siguen un orden cíclico, que lo más adecuado es apreciar los actos de este ciclo y a la par evolucionar para seguir apreciando el comportamiento armonioso de nuestro Universo.

      El conocimiento de nuestra Unidad Cuerpo Cerebro Mente (UCCM) forma parte de esta evolución y de la supervivencia, y junto con el entendimiento y modelamiento de nuestra realidad llegamos a un entendimiento útil para poder extender nuestra consciencia. Como dice Deekpa Chopra: “Somos haces individuales de consciencia en medio de un Universo consciente”, esta frase refleja en la sincronicidad que, sin lugar a duda, tenemos los seres humanos con el universo, ya que pertenecemos a aquel sistema de referencia.

      La forma en que somos conscientes depende en gran parte del correcto funcionamiento de nuestro sistema central nervioso. El cerebro, forma parte de este sistema, es por el cual tenemos la capacidad de poder procesar los estímulos que recibimos de nuestro mundo exterior e interpretarlo de acuerdo a las experiencias que vamos insertando directa o indirectamente en nosotros. El vivir, el internalizar, el retroalimentarnos con dichas experiencias, para después convidarlas nos hace sobresalir como “seres superiores” en el planeta tierra.

      Podemos afirmar con un alto grado de certeza, que en el cerebro está la base biológica de emociones, inteligencias y comportamientos; por lo que es de gran fascinación el conocimiento de parte de nosotros, para poder comprender nuestro Yo, nuestra consciencia, para poder formar parte del camino de la trascendencia como seres humanos con una misión grandiosa que cumplir en nuestro segmento de Vida...

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jueves, 14 de mayo de 2015

CON EL PASAR DE LOS AÑOS*

Con el pasar de los años, nuestras capacidades van mejorando en la medida que insertamos en nuestras redes neuronales, estímulos ricos y variados que nos incita a incursionar por nuevos horizontes y con ello evolucionando más en función de una línea de tiempo de un sistema de referencia. Y con ello, vamos entendiendo de una manera más profunda nuestra Realidad; a través del entendimiento de los sistemas modelados de nuestro entorno físico, de los seres que nos rodean, y de la manifestación psicológica de los humanos.

Con el pasar de los años, empezamos a valorar los objetos, desde una perspectiva más amplia en función de nuestro grado de consciencia que vamos desarrollando, y con ello, aprender apreciar el lado sabio de los estímulos que somos capaces de percibir.

Con el pasar de los años, vamos conociendo más seres que hacen que nuestra estancia en este mundo sea más gratificante, y que en ocasiones podrían brindarnos y brindarles cooperación circunstancial que nos entrelaza por los sentimientos manifestados en aquel convidar.

Con el pasar de los años, vamos siendo más selectivos de los objetos, porque de alguna manera, aquella relación con aquellos objetos crea un entrelazamiento de beneficios mutuos, aportante para el incremento de nuestra felicidad.

Con el pasar de los años, nuestra personalidad va madurando y con ello vamos adentrándonos a entornos, conductas, aptitudes,… (Niveles lógicos) satisfaciendo nuestros requerimientos necesarios para continuar con nuestra evolución.

Con el pasar de los años, vamos sintiendo alguna perdida de algún objeto, pero que el entendimiento de las leyes Naturales, Físicas, Espirituales, Psicológicas,…, podemos, en la medida de lo posible, comprender la misma.

Con el pasar de los años, aprendemos a aprovechar de nuestros sentidos de una mejor manera, queremos extasiarnos con los estímulos que lo consideramos buenos para nosotros: una caricia de un ser querido, el aroma de una rosa, el contemplar un hermoso paisaje, el escuchar de una música agradable, el degustar de un beso,…

Con el pasar de los años, se va variando de sistema de referencia, con respecto a la “jerarquía familiar” (hijo, padre, abuelo,…), y experimentando cada etapa según nuestros criterios que hemos establecidos y que seguimos desarrollando en nuestra Vida.

Con el pasar de los años, vamos acumulando, recuerdos, objetos… que en ciertos momentos, o porque sí; los contemplamos, reproduciendo en nuestra mente aquella película de lo que se realizó, suscitando en nosotros las emociones y/o sentimientos experimentados en aquel entonces.

Con el pasar de los años, vamos acumulando conceptos y formando cierta “jerga” para establecer ciertas comunicaciones en nuestra/s burbuja/as de relaciones interpersonal/es; que de alguna manera hemos elegido.

Con el pasar de los años, comprendemos que la especie humana ha desarrollado “juegos”, para ciertas interacciones personales, interpersonales y transpersonales; y que contamos con el derecho de querer participar en ellos o no.

Con el pasar de los años, vamos aprendiendo a tomar mejores decisiones, que es brindada por la Filosofía del Vivir, que hemos o estemos estructurando y aplicando; decisiones, que si son las adecuadas, nos aportan más éxito y que tiende a incrementar nuestra felicidad.

Con el pasar de los años, la intensidad con la que realizamos las cosas pueden ir acrecentado, pero dicho incremento está es función de una correcta Filosofía del Vivir y el Proyecto de Vida que estemos desarrollando para armonizar nuestra Vida en el trascurso de la misma, y por el tiempo que disfrutemos de nuestra manifestación física, mental y espiritual.

Con el pasar de los años, vamos realizando los deseos, que nos proponemos en función de nuestro grado de conciencia evolutivo, en la cual disfrutamos más del VIVIR; como esta, la de trasmitir mi sentir a través de estas palabras… 


*Es una expresión utilizada para facilitar la lectura y disfrutar de la misma, pero las palabras adecuadas para representar lo escrito, es decir el leitmotiv sería: CON EL INCREMENTO CONTINUO Y PROGRESIVO DE NUESTRO NIVEL DE CONSCIENCIA

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Autores del artículo:

Jean Macias Resabala & Manuel Macias Resabala

viernes, 20 de marzo de 2015

EMPLEO DE LA COMUNICACIÓN POSITIVA

www.superpadres.com
¡Esto no es correcto! ¡Mejor no lo hubieses hecho! ¡Esto te hará…! ¡Esto…! ¿Se te hacen reconocidas estas expresiones, cuándo te comunicas, en los entornos que te desenvuelves?

La comunicación positiva es una información que se ha estado difundiendo en los últimos años por sus efectos benéficos, pero antes de adentrarnos a este maravilloso tema trataremos de definir qué es la comunicación. La podríamos definir como la emisión y recepción de distintos tipos de energías «codificables» que permite inter-relacionarnos entre seres vivos.

El código de comunicación con la que nos expresamos los seres humanos es el lenguaje ¾expresiones verbales, escritas, gestuales,…¾. Y lo podríamos considerar como una manifestación superior  de nuestra evolución, con él hemos podido trascender como especie y colaborar en legados informativos que nos permiten concatenar modelos observados en la Naturaleza, para acrecentar nuestro grado de consciencia.

En nuestro entorno que nos desenvolvemos, en muchas ocasiones, se manifiestan lenguajes no positivos, ya sean a través de mecanismo que transmiten información, interacciones sociales, interacción intrapersonal,… cada una de aquellas expresiones comunicativas tienden a realizar una programación mental, en gran porcentaje, sea consciente o subconscientemente.

Las palabras que emitimos conllevan una energía que vibra a una determinada frecuencia y que inciden en nosotros, por ser los emisores, y que luego influyen en los que se encuentran dentro de un radio influyente. También crean una especie de campo de energía que envuelve nuestro ser;  y nos protege de las palabras, pensamientos y agentes no positivos. Al saber aquello, se considera que es beneficioso expresar palabras cargadas de sentimientos positivos,  que aporten en nuestro desarrollo «del potencial inconmensurable humano».

Comunicarnos de manera adecuada  es expresarnos por medio de un lenguaje positivo en gran medida de lo posible. Es cribar del cúmulo de palabras aprendidas, de manera que expresen un sentido positivo ¾ y cómo lo que expresamos influye en nosotros y también a los objetos que nos rodean¾, es de gran importancia ir haciéndonos más conscientes en los momentos de expresar nuestros pensamientos e ideas.

Comunicarnos de manera adecuada nos provee de una estimulación positiva que recibe nuestra mente, nos va reprogramando hacia una mejor relación interpersonal, intrapersonal y transpersonal; que nos incita a ser receptores de un sentimiento de bienestar progresivo, siendo esto un pilar para formarnos como «Seres Integrales».


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Autores del artículo:

Jean Macias Resabala & Manuel Macias Resabala

miércoles, 4 de marzo de 2015


¿A QUÉ DENOMINAMOS REALIDAD?

 
coachrobertourby.wordpress.com
Mirando en un anochecer a la luna, acompañado del movimiento de las nubes y disfrutando de la parcela de realidad que puedo percibir; me pregunto ¿Qué es para mí la realidad? Será... Contar con la capacidad de poder observar lo que me rodea, escuchar los sonidos que se manifiestan en mi periferia, sentir los saludos y afectos de ciertas personas que aprecio, percibir el aroma de las flores que me acompañan en un rincón de la vivienda en donde habito, degustar de una taza de chocolate con pizcas de clavo de olor, será…

Considero que lo que denomino realidad, es la interpretación de la manifestación de energías que vibran a múltiples frecuencias, y que somos capaces de percibirla en función de los conocimientos que tenemos grabados en nuestra mente de manera consciente y subconsciente. Sabemos que la mayor parte de nuestra realidad es subjetiva, y que muchas veces es «objetiva» por agentes y factores externos que convergen con un grupo, que apunta a una misma dirección. Pues « (…) El ser humano, no percibe la realidad tal y como es, sino que lo hace a través de las transformaciones sensoriales que efectúa una vez percibido el impacto sensorial de su entorno (…)»[1]

«Todo» lo que nos expresa el Universo, el entorno,… nosotros en base a interpretaciones, observaciones, experimentos, vivencias, tendemos a modelar nuestra llamada Realidad, por lo que: «(…) No hay imagen ¾ni teoría¾ independiente del concepto de realidad (…)»[2]

«Nuestros cerebros interpretan las informaciones de nuestros órganos sensoriales construyendo un modelo del mundo exterior. Formamos conceptos mentales (…) Estos conceptos mentales son la única realidad que podemos conocer. No hay comprobación de realidad independiente del modelo.»[3] Por lo que «todo lo que vemos, oímos, olemos, sentimos, creemos, está dentro de nosotros mismos, es el lenguaje del propio cerebro el que nos está permanentemente hablando»[4] Por lo tanto se considera que «”Nunca” sabremos cómo es el mundo ‘en realidad’; cosa que, por otra parte, al cerebro y a su anfitrión nunca le interesó saber para poder sobrevivir»[5]

Junto a lo expuesto anteriormente, añadimos que nuestra realidad es dinámica, como casi «todo» lo que nos rodea, y por lo tanto nuestra realidad y nuestra percepción varían en función del tiempo, en dependencia de la evolución humana. Lo que quiere decir que: «Nuestros conceptos de la realidad (…) han cambiado con cada teoría o modelo»[6], podríamos decir que nuestra realidad es evolutiva y que nuestra parcela modelada de la realidad está intrínsecamente relacionada a la ontogenia y la filogenia que el ser humano ha experimentado.

Para concluir, podemos acuñar que « (…) No hay manera de eliminar el observador de nuestra percepción del mundo, creada por nuestro procesamiento sensorial y por la manera en que pensamos y razonamos (…)»[7]  Pues, como nos dice Deepak Chopra: «la realidad es una interpretación».[8]

Pero ¿Para qué me sirve tratar de definir o definir qué es la Realidad?

Para poder comprender que lo que acontece en el entorno y en cada ser, depende del nivel de consciencia con el que cada uno cuenta; y que la manera con la que interpreta dichos acontecimientos están, en gran medida, de cómo los percibe por su grado de evolución.






[1] Carrión L. Salvador A.: Curso de máster en PNL. Técnicas avanzadas de programación neurolingüística. Ediciones Obelisco. Barcelona, p. 59.
[2] Hawking, Stephen.: El gran diseño. P. 49.
[3] Ibíd., p. 186.
[4] Rubia, Francisco J.: Qué sabes de tu cerebro. p. 69.
[5] Ibíd., p. 69.
[6] Hawking, Stephen, op. cit., p.  61.
[7] Ibíd., p. 52.
[8] Chopra, Deepak.: Las siete leyes espirituales del éxito, p. 58.




BIBLIOGRAFÍA:
  • Carrión L. Salvador A.: Curso de máster en PNL. Técnicas avanzadas de programación neurolingüística (4ª Edición), Ediciones Obelisco, Barcelona, 2010.
  • Hawking, Stephen: El gran diseño, CRÍTICA, S. L., Barcelona, 2010.
  • Rubia, Francisco J.: Qué sabes de tu cerebro, Madrid, 2006.
  • Chopra, Deepak.: Las 7 leyes espirituales del éxito,  (-), 1994.


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Autores del artículo:

Jean Macias Resabala & Manuel Macias Resabala