viernes, 20 de marzo de 2015

EMPLEO DE LA COMUNICACIÓN POSITIVA

www.superpadres.com
¡Esto no es correcto! ¡Mejor no lo hubieses hecho! ¡Esto te hará…! ¡Esto…! ¿Se te hacen reconocidas estas expresiones, cuándo te comunicas, en los entornos que te desenvuelves?

La comunicación positiva es una información que se ha estado difundiendo en los últimos años por sus efectos benéficos, pero antes de adentrarnos a este maravilloso tema trataremos de definir qué es la comunicación. La podríamos definir como la emisión y recepción de distintos tipos de energías «codificables» que permite inter-relacionarnos entre seres vivos.

El código de comunicación con la que nos expresamos los seres humanos es el lenguaje ¾expresiones verbales, escritas, gestuales,…¾. Y lo podríamos considerar como una manifestación superior  de nuestra evolución, con él hemos podido trascender como especie y colaborar en legados informativos que nos permiten concatenar modelos observados en la Naturaleza, para acrecentar nuestro grado de consciencia.

En nuestro entorno que nos desenvolvemos, en muchas ocasiones, se manifiestan lenguajes no positivos, ya sean a través de mecanismo que transmiten información, interacciones sociales, interacción intrapersonal,… cada una de aquellas expresiones comunicativas tienden a realizar una programación mental, en gran porcentaje, sea consciente o subconscientemente.

Las palabras que emitimos conllevan una energía que vibra a una determinada frecuencia y que inciden en nosotros, por ser los emisores, y que luego influyen en los que se encuentran dentro de un radio influyente. También crean una especie de campo de energía que envuelve nuestro ser;  y nos protege de las palabras, pensamientos y agentes no positivos. Al saber aquello, se considera que es beneficioso expresar palabras cargadas de sentimientos positivos,  que aporten en nuestro desarrollo «del potencial inconmensurable humano».

Comunicarnos de manera adecuada  es expresarnos por medio de un lenguaje positivo en gran medida de lo posible. Es cribar del cúmulo de palabras aprendidas, de manera que expresen un sentido positivo ¾ y cómo lo que expresamos influye en nosotros y también a los objetos que nos rodean¾, es de gran importancia ir haciéndonos más conscientes en los momentos de expresar nuestros pensamientos e ideas.

Comunicarnos de manera adecuada nos provee de una estimulación positiva que recibe nuestra mente, nos va reprogramando hacia una mejor relación interpersonal, intrapersonal y transpersonal; que nos incita a ser receptores de un sentimiento de bienestar progresivo, siendo esto un pilar para formarnos como «Seres Integrales».


____________________________________________________________________


Autores del artículo:

Jean Macias Resabala & Manuel Macias Resabala

miércoles, 4 de marzo de 2015


¿A QUÉ DENOMINAMOS REALIDAD?

 
coachrobertourby.wordpress.com
Mirando en un anochecer a la luna, acompañado del movimiento de las nubes y disfrutando de la parcela de realidad que puedo percibir; me pregunto ¿Qué es para mí la realidad? Será... Contar con la capacidad de poder observar lo que me rodea, escuchar los sonidos que se manifiestan en mi periferia, sentir los saludos y afectos de ciertas personas que aprecio, percibir el aroma de las flores que me acompañan en un rincón de la vivienda en donde habito, degustar de una taza de chocolate con pizcas de clavo de olor, será…

Considero que lo que denomino realidad, es la interpretación de la manifestación de energías que vibran a múltiples frecuencias, y que somos capaces de percibirla en función de los conocimientos que tenemos grabados en nuestra mente de manera consciente y subconsciente. Sabemos que la mayor parte de nuestra realidad es subjetiva, y que muchas veces es «objetiva» por agentes y factores externos que convergen con un grupo, que apunta a una misma dirección. Pues « (…) El ser humano, no percibe la realidad tal y como es, sino que lo hace a través de las transformaciones sensoriales que efectúa una vez percibido el impacto sensorial de su entorno (…)»[1]

«Todo» lo que nos expresa el Universo, el entorno,… nosotros en base a interpretaciones, observaciones, experimentos, vivencias, tendemos a modelar nuestra llamada Realidad, por lo que: «(…) No hay imagen ¾ni teoría¾ independiente del concepto de realidad (…)»[2]

«Nuestros cerebros interpretan las informaciones de nuestros órganos sensoriales construyendo un modelo del mundo exterior. Formamos conceptos mentales (…) Estos conceptos mentales son la única realidad que podemos conocer. No hay comprobación de realidad independiente del modelo.»[3] Por lo que «todo lo que vemos, oímos, olemos, sentimos, creemos, está dentro de nosotros mismos, es el lenguaje del propio cerebro el que nos está permanentemente hablando»[4] Por lo tanto se considera que «”Nunca” sabremos cómo es el mundo ‘en realidad’; cosa que, por otra parte, al cerebro y a su anfitrión nunca le interesó saber para poder sobrevivir»[5]

Junto a lo expuesto anteriormente, añadimos que nuestra realidad es dinámica, como casi «todo» lo que nos rodea, y por lo tanto nuestra realidad y nuestra percepción varían en función del tiempo, en dependencia de la evolución humana. Lo que quiere decir que: «Nuestros conceptos de la realidad (…) han cambiado con cada teoría o modelo»[6], podríamos decir que nuestra realidad es evolutiva y que nuestra parcela modelada de la realidad está intrínsecamente relacionada a la ontogenia y la filogenia que el ser humano ha experimentado.

Para concluir, podemos acuñar que « (…) No hay manera de eliminar el observador de nuestra percepción del mundo, creada por nuestro procesamiento sensorial y por la manera en que pensamos y razonamos (…)»[7]  Pues, como nos dice Deepak Chopra: «la realidad es una interpretación».[8]

Pero ¿Para qué me sirve tratar de definir o definir qué es la Realidad?

Para poder comprender que lo que acontece en el entorno y en cada ser, depende del nivel de consciencia con el que cada uno cuenta; y que la manera con la que interpreta dichos acontecimientos están, en gran medida, de cómo los percibe por su grado de evolución.






[1] Carrión L. Salvador A.: Curso de máster en PNL. Técnicas avanzadas de programación neurolingüística. Ediciones Obelisco. Barcelona, p. 59.
[2] Hawking, Stephen.: El gran diseño. P. 49.
[3] Ibíd., p. 186.
[4] Rubia, Francisco J.: Qué sabes de tu cerebro. p. 69.
[5] Ibíd., p. 69.
[6] Hawking, Stephen, op. cit., p.  61.
[7] Ibíd., p. 52.
[8] Chopra, Deepak.: Las siete leyes espirituales del éxito, p. 58.




BIBLIOGRAFÍA:
  • Carrión L. Salvador A.: Curso de máster en PNL. Técnicas avanzadas de programación neurolingüística (4ª Edición), Ediciones Obelisco, Barcelona, 2010.
  • Hawking, Stephen: El gran diseño, CRÍTICA, S. L., Barcelona, 2010.
  • Rubia, Francisco J.: Qué sabes de tu cerebro, Madrid, 2006.
  • Chopra, Deepak.: Las 7 leyes espirituales del éxito,  (-), 1994.


____________________________________________________________________


Autores del artículo:

Jean Macias Resabala & Manuel Macias Resabala